El día que decidí hacer este experimento pensé, ¿a quién le doy los libros? ¿Espero a mi próximo viaje? Finalmente lo dejé al azar, ya se presentaría una oportunidad... y en efecto, llegó. Llevaba varios meses esperando que me entregasen los ejemplares que me correpondían como parte del premio del que salió este breve relato. Cuando por fin llegó el ansiado día, me encontré con que justo el día siguiente, dos amigas se marchaban de viaje hacia el sur, dispuestas a enfrentarse a ese infernal calor en pleno verano. Ni siquiera me lo pensé. La mañana siguiente, antes de emprender el viaje, estaban en mi puerta para recogerlos.
Así que este post está dedicado a esas dos amigas que aceptaron la misión de llevarse los libros. No se me ocurre nadie mejor para este cometido, precisamente porque están un poco locas... Con las aventuras que habéis vivido con los libros y que espero me sigáis contando, me quedo más que satisfecha con este pequeño experimento.
Gracias a las dos.
 |
| Pero que guapas ellas!! |
No hay comentarios:
Publicar un comentario